La organización ha implementado un proceso sistemático y continuo de mejora dentro del SGI para abordar el cambio climático. Este proceso asegura que todos los sistemas de gestión estén en constante evolución para lograr un desempeño más eficiente, reducir impactos negativos y maximizar los beneficios para todas las partes interesadas.
Integración de acciones de mitigación y adaptación al cambio climático
La alta dirección demuestra un compromiso continuo con la gestión del cambio climático a través de la implementación de políticas y prácticas que aborden tanto los riesgos como las oportunidades derivadas de los impactos climáticos. Este compromiso se manifiesta en la asignación de recursos adecuados, el establecimiento de planes de acción climática y la integración de la adaptación y mitigación en los procesos operacionales.
La organización ha incorporado el cambio climático en su planificación ambiental para reducir la huella de carbono y mitigar los riesgos climáticos. Se han implementado acciones específicas en los procesos operacionales para garantizar que todos los productos y servicios sean sostenibles y cumplan con los requisitos legales y regulatorios relacionados con el medio ambiente.
Se han identificado los riesgos asociados al cambio climático que puedan afectar las operaciones de la organización. Esto incluye la adaptación a fenómenos climáticos extremos (como olas de calor, tormentas o inundaciones), integrando estas consideraciones en los procedimientos de gestión ambiental, así como en la gestión de los recursos.
La organización ha implementado acciones de mitigación que incluyen la reducción de las emisiones de GEI en todas sus actividades. Esto abarca la optimización de procesos productivos para reducir el consumo de energía, la utilización de energías renovables y la gestión eficiente de los recursos en todas las áreas operativas.
La organización realiza auditorías periódicas para evaluar el desempeño en términos de cambio climático, asegurando que las acciones implementadas estén produciendo los resultados esperados. Se identifican oportunidades de mejora para fortalecer la gestión del cambio climático, buscando siempre optimizar la eficiencia en el uso de los recursos y reducir el impacto ambiental.
La organización ha integrado de manera efectiva la gestión del cambio climático en todos los aspectos del Sistema de Gestión Integrado (SGI). La alta dirección ha demostrado un compromiso claro con la adaptación y mitigación del cambio climático, asegurando que todas las políticas y acciones relacionadas con la sostenibilidad sean implementadas de forma coherente en todas las áreas de la organización. Esta integración garantiza que los riesgos y oportunidades derivados del cambio climático se gestionen de manera efectiva y que la organización cumpla con las expectativas de sus partes interesadas y con los requisitos legales y regulatorios aplicables.
Mediante la implementación de políticas y prácticas que abordan tanto los riesgos como las oportunidades derivadas de los impactos climáticos, integrando la adaptación y mitigación en los procesos operacionales.
La Alta Dirección es responsable del compromiso con la gestión del cambio climático, con el apoyo del Comité de Gestión Integrada y los responsables de cada área funcional.