La organización ha establecido un proceso sistemático para planificar y gestionar los cambios que puedan afectar a su Sistema de Gestión Integrado (SGI). Este proceso asegura que cualquier cambio en los aspectos operativos, ambientales, de calidad o de gestión de la energía sea evaluado, planificado y gestionado de manera controlada, para evitar impactos negativos y garantizar que los objetivos establecidos sean alcanzados.
Planificación de los cambios
La organización ha establecido un proceso estructurado para planificar los cambios en su Sistema de Gestión de la Calidad (SGC), asegurando que estos sean implementados de manera efectiva, controlada y que no interfieran con la calidad de los productos y servicios ni con el cumplimiento de los requisitos del cliente. Esta planificación también tiene en cuenta los recursos necesarios, las responsabilidades y los plazos, y evalúa los posibles impactos de los cambios en los procesos y el desempeño general del SGC.
La organización ha implementado un proceso para identificar los cambios necesarios en los procesos, recursos, estructuras o tecnologías dentro del SGC. Los cambios pueden ser impulsados por nuevas regulaciones, la evolución del mercado, las necesidades de los clientes o los resultados de auditorías y revisiones internas.
Antes de la implementación de cualquier cambio, la organización evalúa los posibles impactos que estos puedan tener en los procesos existentes, los recursos, la calidad del producto y los servicios, así como en las partes interesadas.
Se ha establecido un procedimiento para planificar e implementar los cambios de manera controlada. Esto incluye la definición de las responsabilidades, la asignación de recursos necesarios, la fijación de plazos y la definición de indicadores de desempeño.
La organización ha implementado estrategias para comunicar los cambios a todas las partes relevantes dentro de la organización, asegurando que el personal esté debidamente informado y capacitado sobre las modificaciones.
Después de la implementación de los cambios, la organización realiza un seguimiento para evaluar su efectividad y para identificar cualquier área que requiera ajustes adicionales. Los resultados se revisan en reuniones de revisión de dirección y auditorías internas.
Para cada una de las normas, la planificación de cambios se realiza de manera sistemática, considerando los posibles impactos en el sistema de gestión correspondiente. Este proceso garantiza que los cambios se implementen de manera controlada y que contribuyan a la mejora continua del desempeño en calidad, medio ambiente y gestión de la energía.
Mediante la implementación de procesos estructurados para identificar, evaluar, planificar y gestionar cambios, asegurando que se consideren todos los aspectos relevantes y se implementen las medidas necesarias para prevenir impactos negativos.
La Dirección es responsable de la aprobación de cambios significativos, con el apoyo del Comité de Gestión Integrada y los responsables de cada área funcional para la implementación y seguimiento de los cambios planificados.